PoliticArte (breve y personal)
Recuerdo que entre opciones como ser bombero, cartero, corredor de carreras o astronauta (cuando todavía ni sabía que tenía miopía y astigmatismo), junto con mi primo decidimos que queríamos ser escritores.
En ese entonces armábamos relatos y diseñábamos historias para distintos juegos. Escribíamos cuentos y él, además, tenía talentos escénicos que yo, por vergüenza, no desarrollé.
Con el tiempo, y por diversos motivos, no sólo nos distanciamos geográficamente, sino que también en cuanto nuestras inquietudes. Él cada vez escribió menos, a mí cada vez me preocupaba más.
Así, con gran inmadurez, comencé a indagar en la escritura de canciones. Desde escribir sobre alguna niña que me gustara hasta cuestiones sociales, sobre las injusticias que hasta para los niños son evidentes.
Conocí gente mayor que me mostró y me habló de hip hop, de la conciencia social y de la izquierda. No fue mi primer acercamiento al arte, pero sí uno de mis primeros acercamientos al arte político y a la politización del arte.
Seguí escribiendo, improvisaba con amigos y gente que aparecía. Los acompañaba a pintar murales, a veces salíamos a rayar. Corríamos de la policía y pensábamos que había algo importante en ello.
Con el tiempo me empezó a parecer falto de contenido. Estudiaba sobre marxismo y anarquismo, comencé a entrenar y me hice vegetariano. Muchas cosas cambiaron, pero siempre continué escribiendo.
Hoy día me dedico principalmente a aprender sobre el folclor, cueca más que nada, y a escribir poesía y ensayos. Quizá hoy tengo mayor conciencia histórica, social y literaria. Tengo mayor madurez. Pero puedo decir que mi primera decisión política fue jugar a ser escritor junto a mi primo.

Comentarios
Publicar un comentario